Podemos encontrar una promesa hermosa en la Biblia en el libro de Salmos 91:1-16. No voy a escribir todo el salmos pero la Biblia dice: El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios en quien confiaré... Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro...
Dios hizo algo muy especial en la vida de mi cuñado el ps. Miguel Murillo, y del ps. Sergio Serquén; creo yo que esa tarde del domingo 12 de Octubre del presente año; volvieron a nacer, que gran Dios al que servimos, que gran oportunidad de poder seguirle sirviendo; oremos por su salud, sus familias y ministerios. Alguien dijo: Muchas veces no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos.
Aquí el testimonio de mi hermana Carmen Ocampo
Queridos amigos:
El domingo último (12 de Octubre) mi cuñado Miguel Murillo tuvo este terrible accidente, gracias a nuestro Señor, él y el pastor Sergio Serquén salieron ilesos, sin ningún rasguño.
Mi esposo, mis hijos y yo estábamos de regreso a casa, pues estuvimos en casa de mis papis en Hunter, cuando mi hermano Victor llamó y nos dio la noticia del accidente de mi cuñado, no dijo mucho, y nos preocupamos. Mi esposo regresó a Hunter para llevar a mis hermanos – Victor y Roxana – al Seminario y saber que era lo que había pasado. Cuando llegué a casa y les conté a mi abuelito y mi tía nos preocupamos mucho y oramos porque Miguel estuviera bien, alrededor de las 8:45 m, llamé al Seminario a mi hermana Liz para preguntarle, ella estaba muy angustiada, impresionada, y me dijo que Miguel (su esposo) estaba bien, con un poco de dolor en la espalda por el golpe pero bien. Lo importante es que estaba vivo y sin un solo rasguño.
Comprobamos una vez mas que nuestro Dios siempre nos protege y está con nosotros.
Si le hubiera ido peor, de seguro que nos hubiéramos lamentado, y hubiéramos llorado y hubiéramos querido decirle cuanto lo apreciamos y lo agradecido que estamos por tenerlo.
Gracias a Dios esta bien, no perdamos la oportunidad de decirle todas esas cosas.
Epístola a los HEBREOS...... 13:7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios;…
A continuación su testimonio, algunas fotos de cómo quedó el carro y la publicación en un diario de la localidad.
Mi hermana Liz y sus hijos: Andrea, Miguelito y Gabriela (hace unos años atrás, porque ahora están mas grandes )

¡Estamos bien!
Imágenes del accidente



Testimonio
Sí, después de todo, ¡estamos bien! Sergio Serquén y yo salíamos del seminario para ir al aeropuerto, cuando a eso de las 4.30 p.m. cruzo la vía férrea mirando a la derecha sin percatarme que por la izquierda venía el tren.
No oí su bocina ni el motor pues tenía mis ventanas arriba y el aire acondicionado activado. Ví la locomotora que venía de mi lado, y aceleré, pero el tren golpeó la puerta posterior izquierda y me hizo dar una vuelta de 180 grados, quedando la parte de adelante bajo los vagones y el auto en la acequia, junto a la línea del tren.
Fueron segundos que nos parecieron una eternidad. De inmediato se agruparon un gran número de curiosos. Llegaron los bomberos, pero Sergio y yo estábamos ilesos, sin un sólo rasguño (algo de dolor, pero lo empezamos a sentir recién a las 8 p.m.)
Llegaron varios hermanos a quienes agradezco muchísimo su ayuda: Jonathan Ramírez, Julio Soncco (me acompañó todo el tiempo), Chris y Guillermo Gardner, Andrés Chumpitazi, Christian Ching, Luis Ramírez...la lista sigue.
Hermano Miguel Díaz, de Esmirna, trajo la grúa que llevó el auto (mejor dicho, lo que quedó de él) a la comisaría de Zamácola. La policía hizo una labor impecable.
Cerca de las 8 p.m. recién llegué al seminario. Recibí muchas llamadas. Luis Navarro comunicó el hecho a mi esposa y a la iglesia. A la comisaría llegaron Mauro, Pepe, hermano Oswaldo Segales...la verdad es que sentía mucha tranquilidad al verme rodeado de muchas personas que amo y aprecio mucho.
Esta mañana hice los trámites legales correspondientes. Agradezco a Luis Navarro, Christian Ching, mi hermano Jonathan Arismendi y hermano Silver por su ayuda.
Esta tarde Sergio partió a Chiclayo, y doy gracias a Dios que está muy bien. Volví a ir a la comisaría, y Jonathan Ramírez me acompañó esta vez.
Doy gracias a Dios por todo, y por los amigos que me ha dado. Agradezco cada visita y llamada. Queremos que sepas que estamos bien, ¡y que el jueves nos vemos en el culto!
Publicado por Miguel Murillo
http://iglesiabautistahunter.blogspot.com/
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